San Juan Leonardi, Presbítero y Fundador

San Juan Leonardi, Presbítero y Fundador
San Juan Leonardi nació en Diecimo (Toscana, Italia) en 1542.

Estando en Lucca, estudiando farmacia, formó parte de un grupo de jóvenes cristianos bajo la dirección de los dominicos cuya misión principal era asegurarse una intensa vida cristiana a través de la oración, los sacramentos y la formación y asistiendo a los pobres y peregrinos. Este grupo se constituyó en congregación laical, conocida como los “Colombinos”.

A sus veintiséis años, Juan Leonardi ejercía su profesión de farmacéutico. Pero seguía sintiendo la llamada al sacerdocio, que su director espiritual orientó hacia los estudios eclesiásticos, dejando entonces la farmacia y celebrando su primera misa el 6 de enero de 1571.

Con la ayuda de los “Colombinos”, impartía clases de religión y catequesis en la iglesia de San Juan y ante el éxito el obispo le confió la catequesis en todas las iglesias de Luca. Ante la imposibilidad de atender personalmente las demandas de los párrocos, escribió un folleto con la síntesis de la doctrina cristiana y el modo de enseñarla. De ahí surgió la fundación de la Compañía de la Doctrina Cristiana, formada por laicos que fue aprobada por el papa Clemente VIII en 1604.

San Juan Leonardi fundó la Fraternidad de Sacerdotes Reformados de la Santísima Virgen que tras su muerte adoptó el nombre de Clérigos Regulares de la Madre de Dios. En 1584 el papa Gregorio XIII confirmaba la Orden que en 1581 había aprobado el obispo de Luca. Dicha Orden daba especial importancia a la obediencia, la pobreza y la penitencia.

Juan y sus clérigos en Roma, donde en 1601 fundaron un convento, destacaron en la enseñanza de la doctrina cristiana y la comunión frecuente.

En 1603, Juan Leonardi, en colaboración con el español Juan Bautista Vives y el jesuita Martín de Funes, fundaron un centro de estudios misionales, que con el tiempo sería el Colegio Urbano de Propaganda Fide.

Juan murió en Roma en 1609.

Martirologio Romano: San Juan Leonardi, presbítero, que dejó la ciudad de Luca, en la Toscana, donde ejercía como farmacéutico, para llegar a ser sacerdote, y con el fin de enseñar a los niños la doctrina cristiana, restaurar la vida apostólica del clero y propagar la fe cristiana, instituyó la Orden de Clérigos Regulares, más tarde llamados de la Madre de Dios, debiendo sufrir por ello muchas contradicciones. También inició el Colegio de Propaganda Fide, en el que, agotado por los trabajos, descansó piadosamente (1609).

Fuente: catholic.net

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